El gobierno de Irán aclaró que, aunque recibió propuestas de contactos, no existen conversaciones en curso. La postura endureció las expectativas y volvió a tensionar los precios.
En paralelo, Kuwait reportó daños en siete líneas eléctricas por la caída de escombros tras la interceptación de drones, además de tres intentos de ataque durante la noche. Arabia Saudí y Baréin también informaron incidentes similares, reforzando el temor a una escalada regional.
La consultora Oxford Economics advirtió que la guerra “trastocará los mercados energéticos durante el resto del año”. Según sus proyecciones, el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de energía, podría permanecer intransitable al menos hasta mayo, afectando la oferta en el segundo y tercer trimestre.
El repunte del crudo refleja la fragilidad del mercado frente a la incertidumbre geopolítica y confirma que la tensión en Medio Oriente seguirá condicionando los precios internacionales en los próximos meses.