En el marco del 50º aniversario del golpe cívico-militar de 1976, el Parque El Provincial se transformó en un espacio de memoria destinado a recordar para siempre los horrores de la dictadura. Invitado por la Intendenta
Rossana Chahla, el
Dr. Fernando Juri participó del acto central por el
Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, donde se realizó la señalización oficial del predio como Espacio de Memoria. La ceremonia contó con ministros, legisladores, secretarios municipales y otros funcionarios, y estuvo marcada por la emoción y la reflexión sobre la importancia de preservar la memoria histórica.
El momento más conmovedor fue el discurso del propio Juri, quien rompió con el protocolo y relató en primera persona el secuestro de su padre, el exgobernador
Amado Juri, ocurrido hace exactamente cinco décadas. “Recuerdo cuando a las 3:00 de la mañana un coronel se presentó en la puerta de casa. Me dijeron que no hacía falta acompañar a mi padre, que era solo una ‘transmisión de mando’. Fue una mentira; pasaron tres años de vejámenes hasta que mi padre pudo regresar a casa”, relató con voz firme, transmitiendo la gravedad del hecho y el impacto que marcó a toda su familia.
Juri subrayó que, aunque su historia tuvo un final de reencuentro, la verdadera lucha es por quienes nunca regresaron. “Tenemos memoria cada vez que vamos a votar, cada vez que discutimos, manifestamos o disentimos. En aquella época no se podía pensar distinto; hoy nuestra libertad es el mejor homenaje a los 30.000”, sostuvo, conectando la conmemoración de los 50 años del golpe cívico-militar con un llamado vigente a la ciudadanía.
La señalización del Parque El Provincial servirá como un recordatorio permanente para las futuras generaciones sobre la importancia de cuidar las instituciones y los Derechos Humanos. La actividad consolidó el compromiso de las autoridades y de la comunidad con la memoria histórica, y el testimonio de Juri combinó la emotividad personal con la reflexión política, dejando claro que la memoria no es un pasado estático, sino una práctica cotidiana que exige conciencia, acción y participación ciudadana.
El acto concluyó reafirmando que, a 50 años del golpe, la memoria, la verdad y la justicia deben ser un ejercicio diario, y que cada generación tiene la responsabilidad de mantener vivos estos valores. La participación de Juri convirtió la jornada en un momento de profunda resonancia pública, donde emoción y política se entrelazaron en un mensaje de compromiso social y libertad.