El dirigente destacó que la apertura de mercados internacionales, la presión de la exportación y la falta de inversión en ganado vacuno han profundizado la crisis. “Hoy la carne argentina se aleja de las mesas locales. Los productores venden al mejor postor, y muchas veces eso significa exportar y dejar al mercado interno con menos abastecimiento”, sostuvo.
Pedace también señaló que los precios del novillo subieron un 300% en 2023, un 54% en 2024 y un 63% en 2025, reflejando la fuerte presión sobre la industria cárnica. “No tenemos bola de cristal para saber qué pasará, pero mientras el campo se acomoda y recrea hacienda, la carne seguirá siendo inaccesible para muchos argentinos”, advirtió.
En su visión, la solución no es inmediata: recomponer el stock ganadero y normalizar la oferta de carne podría llevar más de 10 años. Mientras tanto, el consumo de carne vacuna seguirá cayendo, y los argentinos podrían volcarse a otras proteínas como pollo y cerdo.
Pedace concluyó con un mensaje contundente: “La especulación le gana al consumo. Los argentinos que vivimos de la carne vemos cómo nuestra tradición se aleja de la mesa por decisiones políticas y económicas que no incentivaron la producción”.