La incertidumbre golpea de lleno a la energía global. El petróleo se mantiene por encima de los 110 dólares, con el WTI cerca de 114, reflejando el temor a un quiebre en las negociaciones.
Un fracaso del diálogo podría desatar un conflicto de escala impredecible, con impacto directo en la economía mundial.