La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete,
Manuel Adorni, atraviesa una semana decisiva con la declaración clave de Pablo Feijoo, un empresario inmobiliario señalado como pieza central en operaciones que hoy están bajo sospecha judicial.
Su testimonio, previsto ante el fiscal Gerardo Pollicita, podría aportar detalles determinantes sobre la compra, venta y financiamiento de propiedades vinculadas al funcionario.
Feijoo es hijo de Beatriz Viegas, una de las jubiladas que financiaron el 87% de la compra del departamento de la calle Miró, en Caballito, donde actualmente vive Adorni con su familia. Según consta en la causa, intervino en la adquisición del inmueble al exfutbolista “Huguito” Flores por 200 mil dólares en mayo de 2025 y en su posterior venta al jefe de Gabinete por 230 mil apenas seis meses después. Incluso fue recibido en la Casa Rosada el 22 de octubre de ese año, semanas antes de concretarse la operación.
El empresario también aparece vinculado a la venta de otro departamento, ubicado en la avenida Asamblea al 1100, en Parque Chacabuco, del que Adorni busca desprenderse. Los investigadores intentan determinar si existió algún tipo de acuerdo entre ambos que exceda una intermediación inmobiliaria convencional.
Uno de los puntos más sensibles de la causa es el esquema de financiamiento. Las dos jubiladas no sólo obtuvieron una ganancia mínima de la operación, sino que además le prestaron al funcionario 100 mil dólares cada una, sin interés y con vencimiento a largo plazo. La modalidad resulta inusual y es uno de los ejes sobre los que el fiscal busca explicaciones concretas, en especial sobre cómo se gestó la compra inicial por parte de las mujeres y qué rol jugó Feijoo en todo el proceso.
A esto se suman las remodelaciones realizadas en el departamento, que habrían sido financiadas por el propio Feijoo. La Justicia intenta establecer si esas mejoras implicaron algún tipo de contraprestación o beneficio indirecto. En ese marco, se prevé también la intervención de actores vinculados a la comercialización del inmueble y del entorno del edificio.
En paralelo, comenzaron a llegar respuestas a los pedidos de información bancaria, fiscal y registral ordenados por la fiscalía. Ese material está siendo analizado y será clave para definir los próximos pasos del expediente, sin descartar nuevas medidas o ampliaciones de la investigación.
La causa también pone el foco en los gastos personales del jefe de Gabinete. En los últimos días se confirmó un viaje familiar a Aruba entre el 29 de diciembre de 2025 y el 10 de enero de 2026, mientras se intenta determinar el nivel de gastos y el lugar de alojamiento. A su vez, se busca incorporar formalmente un viaje previo al hotel Llao Llao de Bariloche en junio de 2024, que aún no figura en el expediente.
El frente judicial se amplía además hacia su entorno más cercano. El fiscal Carlos Stornelli impulsó una investigación para determinar si existieron contratos entre el Estado y empresas vinculadas a su pareja, Betina Angeletti. A partir de una denuncia, se solicitaron informes a distintos organismos para analizar la composición societaria de varias firmas y posibles vínculos con la consultora MásBe, propiedad de Angeletti.
Con múltiples líneas de investigación abiertas —financiamiento de propiedades, movimientos patrimoniales, viajes y posibles relaciones con el Estado— la situación judicial de Adorni se vuelve cada vez más compleja. La declaración de Feijoo aparece ahora como una pieza clave en un expediente que suma elementos y comienza a cerrar el círculo sobre el jefe de Gabinete.