Ante la gravedad del hecho, la organización decidió la suspensión definitiva de la competencia y la conformación de un comité de crisis. También se abrió una investigación para determinar las circunstancias del accidente y eventuales responsabilidades.
En un comunicado oficial, los organizadores expresaron su “profundo pesar” por lo ocurrido, confirmaron la muerte del espectador y señalaron que se brinda asistencia a los familiares.
Además, informaron que trabajan junto a las autoridades competentes para esclarecer el hecho.
El episodio interrumpió una de las jornadas decisivas del calendario del rally y reabrió el debate sobre la seguridad en este tipo de competencias, donde la velocidad y la cercanía del público generan escenarios de alto riesgo.