Uno de los puntos más críticos es la brecha de género. Casi el 70% de las mujeres desaprueba la gestión libertaria, cerca de diez puntos por encima del rechazo entre los hombres. Para la consultora, este diferencial no es coyuntural: se consolida como un límite estructural para cualquier estrategia electoral del oficialismo de cara a 2027.
El deterioro también alcanza a las principales figuras del espacio. La ministra Patricia Bullrich aparece como la dirigente con menor imagen negativa dentro del oficialismo, aunque igualmente elevada, con un 55,5%. Por detrás, el propio Milei registra un 60,6%, mientras que Karina Milei y Manuel Adorni superan el 65%. El desgaste ya no se limita al Presidente y se extiende al conjunto del armado político y comunicacional.
El sondeo fue realizado entre el 25 de abril y el 1 de mayo de 2026 sobre 2.000 casos en todo el país, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de +/- 2%. En ese marco, la consultora advierte que la demanda social de cambio es clara, pero carece aún de una referencia política capaz de canalizarla.
“La demanda de cambio existe; la oferta creíble, todavía no”, señala el informe, que describe un escenario marcado por la pérdida de iniciativa del Gobierno y la falta de articulación opositora. En ese equilibrio inestable, la ventaja será para quien logre construir una propuesta con credibilidad y amplitud, una condición que, por ahora, ningún actor del sistema logra consolidar