El conflicto se originó en noviembre de 2024, cuando el Gobierno dispuso la baja de las dos asignaciones que percibía la expresidenta: la pensión como viuda y la asignación vitalicia por su condición de exmandataria. La medida se tomó luego de la condena por administración fraudulenta en la causa Vialidad, confirmada por la Corte Suprema.
El fallo de febrero había destacado “el carácter alimentario del derecho cuya tutela se persigue” y advirtió sobre la “situación de desprotección” generada por la suspensión de los pagos. El ingreso restituido rondaba en noviembre de 2024 los $9,6 millones, sin contar adicionales, mientras que el total percibido por ambos beneficios alcanzaba los $12,5 millones.
Los beneficios en discusión se rigen por la ley 24.018, que establece un régimen especial de pensiones para expresidentes y sus cónyuges, sin requisitos de edad ni aportes. Con el rechazo del recurso extraordinario, la Cámara bloqueó la posibilidad de que el caso sea revisado por la Corte Suprema y obliga a la Anses a reanudar el pago de la prestación mientras continúa el proceso judicial.
De esta manera, Cristina Kirchner recupera provisoriamente el cobro de la pensión, en un litigio que sigue abierto y que mantiene en debate el alcance de los beneficios de privilegio en el sistema previsional argentino.