De acuerdo con la exposición empresarial, con los niveles actuales de subsidios provinciales y municipales la tarifa debería ubicarse en torno a los $2.400. Sin esas compensaciones, el boleto superaría los $4.000. “Las compensaciones tarifarias no son para nosotros, son para el usuario, para que el costo no recaiga completamente en quien necesita el servicio”, subrayó.
El reclamo se da en un marco de tensiones permanentes: amenazas de reducción de frecuencias, problemas de abastecimiento de combustible y pedidos de mayor auxilio financiero. Para Courtade, la salida requiere un acuerdo integral: “Las soluciones las tenemos que buscar entre todos: Estado, empresas y usuarios”.
Finalmente, la representante empresarial defendió la continuidad de las compañías pese a la crisis, destacando la responsabilidad sobre el empleo: “No podemos abandonar cuando tenemos miles de puestos de trabajo en juego. En nuestro caso, hay una responsabilidad directa sobre cientos de familias”.
El pedido de actualización del boleto abre un nuevo capítulo en la discusión sobre la sostenibilidad del transporte público en Tucumán. marco de tensiones permanentes: amenazas de reducción de frecuencias, problemas de abastecimiento de combustible y pedidos de mayor auxilio financiero. Para Courtade, la salida requiere un acuerdo integral: “Las soluciones las tenemos que buscar entre todos: Estado, empresas y usuarios”.