Jaldo explicó que la situación responde a cuestiones de infraestructura vinculadas a la reversión del gasoducto. “Hoy el gas se produce en el sur y debe llegar al norte, pero las obras solo llegaron hasta Córdoba. Falta que lleguen a Tucumán y a otras provincias del NOA. Esto es un problema de infraestructura y de inversión”, señaló, descartando que se trate de una discriminación regional.
El gobernador recordó que históricamente el país importaba gas desde Bolivia, pero que el desarrollo de Vaca Muerta modificó el esquema de distribución. Subrayó que la Argentina cuenta con recursos suficientes para abastecer la demanda, aunque insistió en la necesidad de completar las obras para garantizar el suministro. “El gas está. Lo que falta es terminar el gasoducto del sur hacia el norte. El Gobierno nacional debe priorizar esa inversión porque de ello dependen miles de puestos de trabajo”, enfatizó.
Finalmente, Jaldo se mostró optimista respecto al futuro: “Para el año que viene no deberíamos tener este problema si las obras se completan. Mientras tanto, el Gobierno nacional tendrá que encontrar alternativas para garantizar el abastecimiento a las industrias del NOA y NEA”.
El encuentro contará también con la participación de los gobernadores de Jujuy y Salta, quienes plantearán la misma preocupación en busca de soluciones conjuntas para la región.