La misión está coordinada por la Fundación del Convento de Santa Clara, que ya concretó más de 43 corredores humanitarios desde el inicio del conflicto. En esta ocasión, los voluntarios argentinos trabajan en la logística de 60 conductores que trasladarán 32 vehículos con insumos médicos y ayuda humanitaria.
Entre los participantes figuran Ernesto Caram, Tulio Toledo Bigón, María José Issa, Santiago Albarracín, Martina Toledo Bigón y Felicitas Teseira, junto a Sor Lucía Caram y otros colaboradores latinoamericanos.
“Llevar una ambulancia hasta Ucrania no es logística. Es el Evangelio en acción, es jugar de titulares en el partido de la paz mundial”, afirmó Ernesto Caram. Por su parte, Martina Toledo Bigón sostuvo: “Mientras el mundo mira hacia otro lado, nosotros miramos hacia Ucrania porque es un pueblo que sufre. La bendición del Papa nos da fuerzas”.
Un gesto con dimensión espiritual
La bendición papal busca enviar un mensaje claro: que la Iglesia no ha olvidado a Ucrania y que todavía existen personas dispuestas a tender puentes solidarios en medio de la destrucción. Sor Lucía Caram resumió: “Un Papa argentino abrió el camino. Ahora, voluntarios tucumanos lo recorren hasta el frente de guerra”.
Los vehículos partirán cargados con material sanitario y, una vez en Ucrania, parte del equipo continuará hasta la primera línea del frente para realizar la entrega directa.