Gisela Kocsis, funcionaria que facturó compras para Adorni, declaró que en 2025 pagó con su tarjeta un lavavajillas y un lavarropas Whirlpool para la casa del country Indio Cuá. El ex vocero le devolvió el dinero en efectivo. También relató que la esposa de Adorni, Bettina Angeletti, abonó en efectivo más de $8 millones por sommiers y ropa de cama, operación facturada a su nombre.
Luis Enrique Aluju, amigo de toda la vida del ex jefe de ministros, confirmó que se usaron sus tarjetas para comprar dos proyectores de videojuegos valuados en $1,8 millones cada uno, entregados en el departamento de Asamblea. Además, reveló que posee una extensión de la tarjeta Visa de Adorni desde hace 11 años.
Laura Schiuma, actual directora de Actividades Presidenciales, declaró que prestó su tarjeta Mastercard para la compra de un monitor de videojuegos por $2,1 millones. Según relató, Adorni le pidió los datos sin especificar el destino de la compra y luego le devolvió el importe en efectivo.
Hipótesis de los investigadores
La fiscalía sostiene que Adorni habría montado una red de “presta-tarjetas” para canalizar gastos que no se correspondían con sus ingresos declarados. La operatoria incluía compras de electrodomésticos, artículos para el hogar y equipos de entretenimiento, todos abonados mediante terceros y reintegrados en efectivo.
Próximos pasos
Los testimonios se suman a la evidencia documental y a los registros de facturación que ya forman parte del expediente. La investigación busca determinar si estas maniobras constituyen un mecanismo sistemático de ocultamiento patrimonial.
El caso mantiene bajo presión al ex jefe de Gabinete, que dejó su cargo tras el escándalo de su declaración jurada y enfrenta un proceso judicial cada vez más comprometedor.