El fútbol argentino despide a una de sus figuras más emblemáticas. Antonio Ubaldo Rattín, ídolo de Boca Juniors y referente de la Selección Argentina, falleció este sábado a los 89 años. Su legado marcó a generaciones y lo convirtió en un símbolo de la identidad xeneize.
Apodado “El Rata”, Rattín debutó en Boca a los 19 años y durante 15 temporadas vistió únicamente la camiseta azul y oro. Disputó 382 partidos oficiales, siempre como titular, y conquistó cuatro títulos: los campeonatos de 1962, 1964 y 1965, además de la Copa Argentina de 1969. Su estilo aguerrido y temperamental lo transformó en precursor de una tradición de mediocampistas que luego continuaron ídolos como Rubén Suñé, Blas Armando Giunta y Mauricio Serna.
Emblema de la SelecciónSu liderazgo lo llevó a ser capitán de la Selección Argentina, con la que jugó los Mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966. En este último protagonizó una de las escenas más recordadas de la historia de las Copas del Mundo: la expulsión ante Inglaterra por el árbitro alemán Rudolf Kreitlein, en tiempos en que aún no existían las tarjetas. Rattín permaneció varios minutos en el campo reclamando y pidiendo un traductor, en un episodio que quedó grabado en la memoria futbolera.
Un legado imborrableRattín fue más que un jugador: se convirtió en un símbolo de Boca y del fútbol argentino, un referente de carácter y compromiso que dejó huella tanto en la cancha como en la historia del deporte nacional.