Más allá de la eliminación de Cabo Verde, el seleccionado africano fue una de las grandes revelaciones del torneo y estuvo muy cerca de protagonizar uno de los mayores batacazos de la Copa del Mundo frente al vigente campeón.
Argentina sufrió más de lo esperado, pero reaccionó a tiempo, se impuso 3-2 y evitó que la clasificación se definiera en la tanda de penales. Luego eliminó a Egipto, venció a Inglaterra en semifinales y alcanzó la final, donde finalmente cayó frente a España.
Con la elección oficial de la FIFA, aquella extraordinaria definición de Sidny Lopes Cabral quedó inmortalizada como el mejor gol del Mundial, un reconocimiento que trasciende el resultado de aquel partido y convierte al atacante caboverdiano en uno de los grandes protagonistas que dejó la Copa del Mundo.