Durante su intervención en el recinto, Ale sostuvo que el debate no debe centrarse en determinar qué organismo tiene competencia sobre cada estructura, sino en garantizar una respuesta rápida y efectiva frente a situaciones que ponen en peligro la vida de las personas.
"Cuando un vecino camina por la vereda de su barrio no se pregunta si una boca de tormenta depende de la SAT o de la Municipalidad. Lo único que espera es que esté tapada, señalizada y en condiciones. La coordinación entre organismos es una responsabilidad del Ejecutivo Municipal, no una carga que deban soportar los vecinos", afirmó.
El edil remarcó que el proyecto no pretende atribuir responsabilidades de manera anticipada, sino fortalecer los mecanismos de control, prevención y coordinación entre los organismos competentes para reducir los riesgos en la vía pública.
"El Estado Municipal no puede esperar a que ocurra un accidente para actuar. Si existe un punto de riesgo conocido, debe estar inmediatamente señalizado y vallado hasta que sea reparado. La prevención siempre tiene que llegar antes que la tragedia. Ese es el verdadero sentido de esta iniciativa", concluyó Carlos Ale.