La dificultad también se replica en Diputados, donde cualquier reforma electoral exige mayoría absoluta: 129 votos sobre 257.
No es la primera vez que el Gobierno intenta modificar las PASO. En 2024, la eliminación de las primarias había sido incluida originalmente en la Ley Bases, pero el capítulo fue retirado durante las negociaciones parlamentarias. En 2025, el Congreso finalmente avanzó únicamente con la suspensión de las PASO para ese proceso electoral.
Ahora, el Gobierno vuelve a la carga, pero con una diferencia: el oficialismo entendió que no alcanza con impulsar la reforma; necesita construir un acuerdo político para hacerla posible.
Septiembre será, entonces, el mes en que el Senado volverá a poner a prueba la capacidad de negociación de Bullrich y la fortaleza parlamentaria de La Libertad Avanza. La pelea por las reglas electorales de 2027 acaba de reabrirse.