Además, rechazó cualquier argumento basado en la autodeterminación de los habitantes de las islas y reafirmó que la Argentina mantendrá su reclamo de soberanía.
El mensaje presidencial se produjo en un contexto en el que la explotación petrolera en el Atlántico Sur volvió a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno. La Casa Rosada busca combinar el reclamo diplomático histórico con medidas económicas, judiciales, legislativas y de defensa.
Con estos anuncios, Milei profundizó la estrategia del Gobierno sobre Malvinas con sanciones contra empresas vinculadas a la explotación de recursos, nuevas herramientas legales, mayor presión diplomática y un refuerzo de las capacidades de Defensa mediante la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.