Franco Colapinto tuvo en Monza un domingo de esos que pueden resumir una carrera entera en apenas unas vueltas. Llegó a ocupar el tercer lugar, cometió un error que lo dejó 16° y, cuando todo parecía perdido, reaccionó con una notable remontada para terminar noveno y sumar dos puntos para Alpine.
El piloto argentino había protagonizado una largada destacada en el Gran Premio de Italia y llegó a superar incluso a Max Verstappen para instalarse en el tercer puesto. Pero en la segunda largada, después de la bandera roja provocada por el fuerte despiste de Charles Leclerc con su Ferrari en la Parabólica, todo cambió.
Un leve despiste en la curva de Lesmo lo hizo caer abruptamente hasta el 16° lugar.
Fue entonces cuando comenzó otra carrera para Colapinto.
La estrategia de Alpine terminó siendo clave. Durante la interrupción, el equipo de Enstone decidió colocarle neumáticos duros al A526 y el argentino encontró un ritmo sólido que le permitió empezar a recuperar posiciones vuelta tras vuelta.
Con el respaldo de su ingeniero Stuart Barlow desde el box, Colapinto fue avanzando sobre sus rivales. Primero dejó atrás al Williams de Carlos Sainz y al Haas de Esteban Ocon, después superó al Audi de Nico Hülkenberg y continuó con una misión clara: volver a meterse en la zona de puntos.
El Virtual Safety Car por el Aston Martin de Lance Stroll demoró momentáneamente su avance, pero cuando volvió la bandera verde el argentino aprovechó la oportunidad. Superó a Oliver Bearman y Gabriel Bortoleto y volvió a meterse entre los diez primeros.
Todavía quedaba una posición por ganar.
Entre la curva Grande y la chicana della Roggia, Colapinto encontró el momento para superar al Racing Bulls de Yuki Tsunoda y cruzó la bandera a cuadros en noveno lugar.
El resultado le permitió sumar dos puntos y llegar a 21 unidades en el campeonato, donde ocupa actualmente el 12° puesto.
Pero el propio Colapinto se fue de Monza con sentimientos encontrados. La remontada fue importante, pero el argentino sabe que dejó escapar una oportunidad todavía mayor.
“
Creo que tenía una gran oportunidad y no la aproveché. Así que estoy triste por eso. Creo que podría haber hecho una gran carrera y por un error así no se aprovechó una oportunidad muy importante para el equipo y para mí. Muy frustrante”, reconoció después de la competencia.
Su ingeniero Stuart Barlow, sin embargo, buscó poner el resultado en perspectiva y destacó la recuperación del argentino.
“Amigo, quedaste 16 y lograste terminar noveno, otra vez en los puntos. No tenés que pedir perdón, enfoquemos en todo lo bueno que hiciste. Realmente tenés que estar orgulloso de tu recuperación”, le transmitió.
Y la remontada efectivamente fue uno de los puntos altos del domingo para Alpine.
Mientras Colapinto peleaba desde atrás, adelante se escribía una jornada histórica para Andrea Kimi Antonelli.
El piloto italiano consiguió una victoria consagratoria en su casa después de haber largado desde el 19° puesto, producto de una penalización vinculada a cambios realizados en los componentes de la unidad de potencia de su Mercedes.
Antonelli necesitó apenas 15 vueltas para alcanzar la punta y, después de alternarla con su compañero George Russell y Verstappen, terminó imponiéndose para quedarse con su séptima victoria en la Fórmula 1.
El triunfo tuvo además un valor especial para los tifosi: Antonelli se convirtió en el primer italiano en ganar el Gran Premio de Italia de Fórmula 1 en Monza en 60 años, desde la victoria de Ludovico Scarfiotti con Ferrari.
Mercedes completó una jornada perfecta con el 1-2 de Antonelli y Russell. Verstappen terminó tercero, seguido por Lando Norris, Oscar Piastri y Lewis Hamilton. Pierre Gasly fue séptimo, Arvid Lindblad octavo y Colapinto noveno, mientras que Tsunoda cerró el grupo de pilotos que sumaron puntos.
La carrera tuvo siete cambios de líder y una batalla constante en las posiciones de vanguardia, pero el dominio de las Flechas de Plata terminó marcando la diferencia.
Con 267 puntos, Antonelli amplió su ventaja en el campeonato y ahora le lleva 66 unidades a Russell. Hamilton aparece cuarto y Norris quinto.
Para Colapinto, en cambio, Monza deja una mezcla de frustración y confianza.
El error le costó una oportunidad enorme, pero la reacción demostró que el argentino tiene ritmo para pelear por los puntos cuando Alpine responde.
Ahora el desafío será todavía mayor. La Fórmula 1 se prepara para llegar al circuito de Madring, que tendrá su primera carrera válida por el campeonato mundial el próximo fin de semana.
Y Colapinto llegará con 21 puntos, un Alpine renovado y una certeza que Monza volvió a poner sobre la mesa: incluso después de caer al 16° puesto, el argentino encontró la manera de volver a meterse entre los mejores diez.