“A mí nadie me invitó a la reunión de mañana para repartir cargos”, enfatizó.
En esa línea, cuestionó además la discusión instalada alrededor de la llamada “nueva” y “vieja” política. Para Bellomío, la cuestión central no pasa por la antigüedad de los dirigentes, sino por las condiciones que puedan demostrar a la hora de asumir responsabilidades públicas.
“Creo que aquí no existe una nueva ni una vieja política; quienes aspiren a ocupar cargos públicos deben demostrar idoneidad, preparación y capacidad para ejercer esas funciones”, sostuvo.
De cara al encuentro de mañana, Bellomío puso el foco así en la necesidad de que la oposición pueda mostrar una construcción política conjunta, pero también en que esa unidad tenga como base la preparación y la capacidad de quienes pretendan asumir responsabilidades públicas.