El Parque Nacional Iguazú normalizará sus actividades tras el temporal de intensas lluvias que afectó a la región de la Triple Frontera y a las altas cuencas del río Iguazú. De acuerdo con lo comunicado por las autoridades de Parques Nacionales y la concesionaria Iguazú Argentina S.A., la evolución favorable de las condiciones meteorológicas y la paulatina bajante del agua permitieron levantar la restricción de ingreso que regía sobre el predio.
La medida de fuerza mayor se había adoptado a raíz del drástico e inusual aumento en la fuerza del río, cuyo volumen llegó a multiplicar por nueve el promedio habitual en cuestión de horas. Ante el riesgo operacional que representaba el fenómeno, las autoridades dispusieron el cierre temporal para resguardar la integridad de turistas y trabajadores, además de activar el desmonte preventivo de las pasarelas que conducen a la Garganta del Diablo para evitar daños estructurales similares a los sufridos en crecidas de años anteriores.
Con la reapertura programada para este martes, los entes administradores recomendaron a los visitantes y agencias de turismo mantenerse informados a través de las vías oficiales para conocer el estado y la habilitación paulatina de cada uno de los circuitos internos, a medida que concluyan los relevamientos técnicos de seguridad en los senderos del parque.