El entrenador también señaló una dificultad que Atlético arrastra durante la temporada.
“Tenemos un déficit, lo tuvimos casi todo el torneo”, afirmó sobre el rendimiento del equipo como local. Pese a la caída, respaldó la actitud de sus dirigidos: “Respaldo siempre el esfuerzo que le mete el equipo y los jugadores permanentemente”.
Con la clasificación entre los ocho seriamente comprometida, Atlético deberá reordenarse para afrontar sus próximos compromisos. Falcioni anticipó que analizará las decisiones de cara al partido ante Tigre, previsto para el viernes, aunque dejó en claro que el desafío de mayor trascendencia pasa por la Copa Argentina.
El Decano enfrentará a Platense por un lugar en la final, en un cruce que puede darle una oportunidad concreta de pelear por un título y representar un impulso económico para la institución. El propio entrenador puso el foco en la importancia de ese partido: “El partido más importante es el de la Copa Argentina, que nos puede dar una clasificación al club, una tranquilidad económica y un futuro que no es fácil”, sostuvo.
La derrota ante Central dejó a Atlético con menos margen en el torneo y con la obligación de buscar respuestas después de otra caída en casa. La Copa Argentina aparece ahora como una instancia decisiva para cambiar el rumbo de la temporada.