
“Los conductores de Uber intentan salir a
ganar plata en la calle y lamentablemente se encuentran muchas veces con un
Estado que los persigue”. Con esa frase, el concejal Leandro Argañaraz
cuestionó la gestión de Rossana Chahla y abrió varios frentes de confrontación
con el Departamento Ejecutivo de San Miguel de Tucumán. Durante una entrevista
en Parte de Prensa, denunció incumplimientos en la regulación de las
aplicaciones de transporte, criticó decisiones sobre bienes públicos y reclamó
transparencia en el manejo de los recursos municipales.
El conflicto por las aplicaciones fue uno de
los puntos más tensos de la charla. Argañaraz aseguró que el Concejo
Deliberante aprobó por unanimidad una ordenanza que buscaba impedir que la
Municipalidad sumara nuevas exigencias a los conductores, pero sostuvo que el
Ejecutivo avanzó con trámites individuales, habilitaciones presenciales,
carnets propios, identificaciones mediante códigos QR y el requisito de tener
domicilio en la capital.
“Lo que nos hemos encontrado ha sido que la
Municipalidad ha ido avanzando y empezó a establecer trámites individuales,
habilitaciones presenciales, carnets propios, identificación con QR y exigir
domicilio en San Miguel de Tucumán”, afirmó.
El edil también puso en duda que el municipio
mantenga su compromiso de no imponer nuevas tasas a los trabajadores de
plataformas. Su cuestionamiento derivó en una de las acusaciones más fuertes de
la entrevista: “No han cumplido nada de lo anterior. Entonces, obviamente, yo
tengo que tratarlos a ellos como lo que son: unos mentirosos”.
Argañaraz rechazó, además, que se
responsabilice exclusivamente a los conductores de Uber por los problemas de
tránsito. “Tucumán es caótico, la verdad que Tucumán es una jungla”, describió,
al señalar que las conductas imprudentes atraviesan a automovilistas
particulares, motociclistas, conductores de colectivos y trabajadores de
aplicaciones y delivery.
Otro de sus cuestionamientos apuntó al cierre
de la biblioteca Nicolás Avellaneda, Argañaraz sostuvo que el establecimiento lleva aproximadamente dos
años cerrado y cuestionó que el caso no haya generado una reacción pública
acorde con la importancia de la institución.
“La Municipalidad ha cerrado una biblioteca
en Tucumán y eso debería ser un escándalo, y no lo es”, afirmó.
El concejal señaló que el conflicto por el
inmueble llegó a la Corte Suprema de Justicia de Tucumán y aseguró que el
máximo tribunal dio la razón a la biblioteca, con indicaciones para que las
instancias judiciales anteriores adecuaran su actuación a lo resuelto. El
alcance preciso de esa resolución debe cotejarse con el expediente judicial.
Como argumento para refutar las versiones
sobre una supuesta falta de actividad, Argañaraz recordó que entre 20 y 30 días
antes del cierre el Ministerio Público Fiscal había donado computadoras a la
institución. También cuestionó las explicaciones que atribuyó a funcionarios
municipales sobre el estado del edificio y sostuvo que la biblioteca mantenía
actividad y presencia en el barrio.
La transparencia en las compras municipales
fue otro de los ejes de la entrevista. El concejal se refirió al tratamiento de
la adquisición de un inmueble vinculado a la escuela Gabriela Mistral y
cuestionó que la Municipalidad pretendiera avanzar con la operación sin
establecer claramente cuánto debía pagar.
“La Municipalidad pretendía comprar un
inmueble sin decir cuánto costaba. Locura total, disparate de punta a punta”,
disparó.
Argañaraz destacó que la oposición logró
incorporar la obligatoriedad de una tasación oficial. Sin embargo, advirtió que
el municipio había presentado tres expedientes con tasaciones que establecían
montos e incluso medidas diferentes. Para el edil, esas discrepancias exigían
aclaraciones antes de avanzar con la compra.
En la misma sesión, cuestionó que el
oficialismo hiciera volver a comisión un proyecto para concesionar los baños
del parque 9 de Julio. La iniciativa, explicó, buscaba mejorar el
funcionamiento de instalaciones que describió como abandonadas o cerradas por
problemas de mantenimiento y vandalismo.
El concejal sostuvo que la propuesta
pretendía garantizar que los vecinos y visitantes contaran con sanitarios en
condiciones. También acusó al oficialismo de bloquear proyectos opositores y
vinculó esas decisiones con la intervención del Departamento Ejecutivo en el
trabajo legislativo.
Sobre el final de la entrevista, Argañaraz
reclamó controles sobre la distribución de la pauta publicitaria municipal y
planteó que el tema debe formar parte de la agenda de una futura
administración.
“Hay batallas que son muy difíciles de dar,
pero que hay que darlas”, sostuvo.
Y concluyò con una critica directa al oficialismo capitalino: "Una gestion nueva, una gestion renovada que venga a reemplazar al chalismo que tanto mal nos ha hecho como vecinos de San Miguel de Tucumàn".
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