El emprendedor
Elías Taljuk y el actor y emprendedor
Sebastián Finkelstein cuestionaron la política cultural de
Tucumán, la falta de apoyo a las iniciativas artísticas y las dificultades que enfrentan quienes producen espectáculos para llegar al público. Durante una entrevista en
Parte de Prensa, expusieron los obstáculos que atraviesa el sector y reclamaron cambios en el acompañamiento estatal y la difusión de las propuestas locales.
Uno de los cuestionamientos más fuertes llegó de Taljuk, quien apuntó contra el funcionamiento del apoyo estatal y la distribución de los recursos destinados a la cultura. “La política en Tucumán es amiguismo político”, afirmó, al cuestionar que las oportunidades dependan de las relaciones personales y no de una política sostenida para el sector.
“Si tuviéramos una política que apoya a la cultura y a los eventos, ya sean deportivos, culturales o sociales…”, planteó, al señalar la necesidad de una decisión política que permita sostener las iniciativas y ampliar su alcance.
El emprendedor también puso en discusión el papel de los organismos públicos y la disponibilidad de recursos. “Yo no sé si tiene idea o no, y no vengo a criticar al Ente. Lo que yo vengo a decir es que no tienen un mango”, expresó. Luego profundizó su crítica sobre los criterios para distribuir los subsidios: “¿A quién le das el subsidio? Porque no deja de ser el Ente una mega caja subsidiaria para amigos”. Y volvió a insistir: “Aquí en Tucumán la política es amiguismo político”.
Taljuk sostuvo que buena parte de la actividad cultural se mantiene gracias a quienes arriesgan sus propios recursos. “Nosotros nos salvamos porque tenemos emprendedores de la cultura, nos la jugamos”, afirmó, al describir el esfuerzo que implica producir eventos sin un respaldo sostenido.
También cuestionó la superposición de espectáculos durante un mismo fin de semana. Como ejemplo, mencionó los shows de Fito Páez y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, junto con eventos en Monteros y Trancas. Para Taljuk, la coincidencia de propuestas evidencia la falta de coordinación entre las actividades y puede perjudicar las posibilidades de convocatoria y trabajo.
“Hay una cuestión de agenda que no está organizada”, señaló. Y planteó una alternativa concreta: “Esperen, vamos a repartir esto en cuatro buenos fines de semana para todos”.
La presentación de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en Tucumán fue otro de los ejemplos que utilizó para destacar el impacto económico de los grandes eventos. Taljuk señaló que la llegada de visitantes generó movimiento en hoteles y otros sectores vinculados al turismo.
“Todos hemos tenido la posibilidad de trabajar, de verlos en las calles, ver tantos turistas en las calles. ¡Qué hermoso si eso pudiera pasar todos los fines de semana!”, expresó. También cuestionó que, en distintas actividades realizadas en el interior, la promoción oficial estuviera concentrada en el Ministerio del Interior y no en el Ente de Cultura, según su observación.
Finkelstein cuestionó la falta de difusión teatral
Por su parte, Finkelstein puso el foco en las dificultades para dar a conocer las producciones artísticas locales. El actor contó que "Las reglas del fútbol 5", la obra que protagoniza junto a Catto Emerich y Gustavo Delgado, había agotado las localidades para su cuarta función.
Escrita por el dramaturgo Fabrizio Origlio, la comedia presenta a tres amigos que se encuentran en el vestuario después de un partido de fútbol y terminan envueltos en una conversación que deriva en situaciones inesperadas. Ante la respuesta del público, el elenco proyectaba sumar nuevas funciones para quienes se quedaron sin entradas.
Pero la convocatoria de la obra no le impidió advertir sobre las dificultades que enfrentan los artistas para llegar a nuevos espectadores. “¿Cómo puede ser que no se le dé la difusión que se merece a un espectáculo?”, cuestionó.
“La gente no se termina enterando”, agregó, al describir los obstáculos para alcanzar al público más allá de las redes sociales y de las comunidades que cada artista construye a lo largo de su trayectoria.
Finkelstein señaló que la difusión de una obra puede reducirse a unas pocas líneas, aun cuando detrás haya artistas con trayectoria y una producción que convoca público. En ese contexto, destacó la necesidad de que las propuestas tucumanas tengan mayor visibilidad.
La discusión también alcanzó a ciclos históricos como el Septiembre Musical y el Julio Cultural. Taljuk recordó el protagonismo que tuvieron esas iniciativas y cuestionó la falta de articulación de la agenda cultural. En su planteo, la cultura no debe medirse solamente por los recursos que genera, sino también por su función educativa y por las oportunidades que ofrece a la comunidad.
Finkelstein, por su parte, manifestó su preocupación por el acceso de los jóvenes al teatro y sostuvo que muchos llegan a la adultez sin haber asistido a una función. “Si salimos a la calle y hacemos una encuesta, uno de cada diez habrá ido a un teatro alguna vez”, afirmó.
El actor reclamó recuperar las iniciativas que acercaban espectáculos a las escuelas primarias y secundarias para que los estudiantes puedan conocer distintas expresiones artísticas.
“Si los chicos no van al teatro, hay que llevar el teatro a los chicos”, afirmó Finkelstein.