Sobre las chances que todavía conserva el equipo, el entrenador fue realista. “Con esta derrota se hace todo muy cuesta arriba y se tienen que dar un montón de factores. Nosotros teníamos la obligación de ganar hoy”, sostuvo.
Orfila, de todos modos, no descartó aferrarse a la última posibilidad matemática: “Si la vida nos da una mínima chance y esos factores se dan a favor nuestro, vendré el lunes con otra expectativa totalmente renovada. Pero hoy tengo que hablar de la realidad”.
San Martín quedó al borde de la eliminación y ya no depende de sí mismo. La derrota ante Quilmes golpeó las aspiraciones de ascenso, mientras los hinchas esperan los resultados que definirán su destino. Orfila pidió disculpas, asumió la responsabilidad y manifestó que quiere volver a intentarlo. La clasificación sigue en suspenso y la continuidad del entrenador deberá definirse en una evaluación con la dirigencia.