El consumo mercantil minorista registró un nuevo tropiezo durante las festividades del Día de la Madre, consolidando una tendencia contractiva que no logra revertirse. De acuerdo con el relevamiento nacional llevado a cabo por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas en los comercios pymes cayeron un 1,4% interanual a precios constantes, acumulando de esta manera cinco períodos consecutivos de variaciones negativas para la fecha.
El estudio precisó que el ticket promedio de compra se ubicó en $63.197, reflejando una clara tendencia de la demanda hacia bienes de menor valor unitario. Si bien los comerciantes acudieron a herramientas de estímulo como promociones con tarjetas de crédito, esquemas 2x1 y absorción de costos financieros para ofrecer cuotas sin interés —con la consecuente erosión de sus márgenes de ganancia—, las limitaciones en los límites disponibles de financiamiento frenaron las decisiones de consumo de mayor envergadura.
En el desglose sectorial de los seis rubros monitoreados por la entidad, cuatro cerraron con caídas y solo dos reportaron variaciones positivas. El mayor retroceso se observó en el sector de electrodomésticos (-3,6%), seguido por cosmética y perfumería (-3,2%) —donde también incidieron negativamente las precipitaciones en el AMBA y el interior— y accesorios celulares (-3,2%). Por el contrario, el segmento de librerías encabezó los leves repuntes con una suba del 3,4%, mientras que el rubro de indumentaria se mantuvo prácticamente estable con un leve avance del 0,1%.