La eventual llegada de Flávio Bolsonaro al Palacio del Planalto también podría acercar a Brasil a la estrategia regional impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump. Entre los temas en discusión se encuentra el denominado Escudo de las Américas, una iniciativa promovida por Washington para coordinar acciones contra el narcotráfico y el crimen organizado.
La Argentina integra esa iniciativa, mientras que Lula mantiene una posición contraria al esquema, que contempla una mayor cooperación en seguridad y que, según sus críticos, podría habilitar una presencia más amplia de fuerzas estadounidenses en la región.
Así, el balotaje brasileño excede la definición de una presidencia: enfrenta dos visiones sobre el rumbo económico, político y diplomático del país, con consecuencias potenciales para las relaciones entre Brasil, la Argentina, Estados Unidos y el resto de Sudamérica.