La emergencia también volvió a poner en discusión la necesidad de desarrollar infraestructura de mayor escala para regular los caudales y reducir los efectos de los fenómenos meteorológicos extremos. En ese sentido, el gobernador planteó la construcción de una represa sobre el río Neuquén como una alternativa para mejorar la capacidad de regulación hídrica de la provincia.
“Es una obra que no es para nada económica y que lleva tiempo”, reconoció Figueroa, al referirse a las dificultades financieras y técnicas que implicaría el proyecto. También recordó que hace dos décadas que no se construye una represa en el país.
La iniciativa requeriría estudios técnicos, financiamiento y una planificación de largo plazo, por lo que no representa una respuesta inmediata a la emergencia actual. Mientras tanto, la Provincia continuará con las intervenciones pluviales y aluvionales orientadas a reducir los riesgos en las localidades más expuestas.