Otra fuente oficial resumió esa dificultad con una frase contundente: “Son temas en los que ya perdimos catorce a cero y tenemos que resolverlos”.
La estrategia de la Casa Rosada consiste, así, en negociar en aquellos frentes donde no puede imponer su posición en el Congreso, sin abandonar públicamente la meta del equilibrio fiscal. El desafío es encontrar concesiones que permitan desactivar conflictos sin comprometer la política económica.
Con ese criterio, el Gobierno buscará avanzar con las universidades durante el tratamiento del Presupuesto 2027 en Diputados. La negociación todavía no tiene una propuesta definitiva, pero las alternativas ya están sobre la mesa: más recursos, cambios en las contribuciones patronales o una combinación de ambas herramientas.
La apuesta de Milei es llegar al cierre del año con el conflicto universitario encaminado, reducir la presión judicial y evitar nuevas protestas masivas. El límite político y económico está definido por el propio Presidente: conseguir acuerdos sin abandonar el equilibrio fiscal.