El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se trasladó al puesto de mando instalado en las inmediaciones del accidente, acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. El mandatario suspendió su agenda para seguir la evolución de la emergencia y expresó su solidaridad con las víctimas y sus familias.
“Toda España está de luto”, manifestó Sánchez. Además, señaló que las prioridades son atender a los heridos, acompañar a los familiares de las personas fallecidas e iniciar las investigaciones para esclarecer las causas.
Las comunidades de Madrid, Andalucía y Extremadura decretaron tres días de luto oficial. La medida busca expresar el duelo institucional ante la magnitud de la tragedia.
Por su parte, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, reclamó una investigación gubernamental inmediata y otra judicial, con todos los recursos necesarios y sin interferencias. También sostuvo que la sociedad española necesita respuestas sobre el estado de las infraestructuras ferroviarias.