El dirigente brasileño Flávio Bolsonaro agradeció este miércoles a los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Argentina, Javier Milei, luego de arribar al territorio estadounidense, donde anunció que continuará su actividad política y encabezará la oposición al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.
En un mensaje dirigido al pueblo brasileño y a la comunidad internacional, el excandidato presidencial, que perdió el balotaje frente a Lula, rechazó las versiones que vinculan su partida con un intento de evitar los procesos judiciales que enfrenta. “No huí de Brasil; me fui por Brasil”, sostuvo, y se definió como el “verdadero presidente electo” de su país.
Bolsonaro justificó su salida de Brasil al afirmar que considera estar siendo víctima de una persecución política. También cuestionó las decisiones judiciales que, según manifestó, limitaron sus desplazamientos y dispusieron la cancelación de sus pasaportes brasileños.
“Lo que tenemos aquí es una caza de brujas de motivación política y el intento de mantenerme como rehén”, declaró.
El dirigente reconoció que no tenía previsto abandonar su país, aunque aseguró que anticipaba el rumbo de los acontecimientos. “No era mi intención abandonar mi patria, pero sabía exactamente hacia dónde iban las cosas”, expresó.
Durante su intervención, también denunció un supuesto fraude electoral y acusó a las instituciones brasileñas de favorecer a Lula da Silva. Sin embargo, el mensaje difundido no incluyó pruebas que permitieran verificar esas afirmaciones.
Desde territorio estadounidense, Flávio Bolsonaro anunció que mantendrá su actividad política y que presentará una estrategia para movilizar a los sectores opositores por vías que definió como pacíficas y legítimas.
“Voy a liderar la oposición desde aquí”, afirmó, en una señal de que su traslado al exterior no implicará una interrupción de su participación en la política brasileña.
En su discurso, además, relacionó su situación judicial con la de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado y permanece bajo arresto domiciliario, según la información difundida.
En el tramo final de su comunicado, el dirigente pidió a la comunidad internacional que no normalice lo que describió como una deriva autoritaria en Brasil. También aseguró que continuará con su lucha política hasta que, según sus palabras, el país vuelva a ser libre.
“Salí de Brasil, pero no abandoné a los brasileños”, concluyó.
De esta manera, Flávio Bolsonaro buscó presentar su llegada a Estados Unidos como una decisión política y no como un abandono de sus responsabilidades en Brasil, mientras ratificó su intención de organizar la oposición desde el exterior.