La serie, basada en los libros de Connor Boyack, presenta a dos hermanos que viajan en el tiempo para conocer a figuras históricas del pensamiento liberal, como Adam Smith y Milton Friedman. A lo largo de los episodios, los protagonistas aprenden sobre economía de mercado, propiedad privada y los peligros del intervencionismo estatal. Sin embargo, algunos sectores han cuestionado la inclusión de estos contenidos en un canal estatal dirigido a niños, argumentando que se trata de una forma de adoctrinamiento.
Desde el gobierno, el director de Paka Paka, Wally Gómez, defendió la incorporación de la serie, asegurando que busca enseñar principios económicos y valores occidentales de manera accesible para los más jóvenes. “Es el único dibujo liberal del mundo”, afirmó, destacando que la producción ofrece una perspectiva diferente a la tradicional educación estatal.
Por otro lado, la diputada Silvana Giudici presentó un proyecto para disolver el canal, argumentando que Paka Paka fue creado durante el kirchnerismo con el objetivo de amplificar contenidos políticos. Según su propuesta, Canal 7 debería ser la única señal estatal de información y entretenimiento, eliminando otras plataformas financiadas con fondos públicos.
La controversia también se trasladó a las redes sociales, donde figuras como el influencer libertario “Gordo Dan” defendieron la nueva programación, asegurando que enseñar liberalismo no es equivalente a adoctrinar. “Una defiende la realidad, la otra una fantasía”, expresó en un mensaje que generó respuestas tanto a favor como en contra.
Mientras el debate continúa, la llegada de Tuttle Twins a Paka Paka marca un cambio en la orientación del canal y plantea interrogantes sobre el futuro de los medios públicos en Argentina. ¿Es una apuesta por la diversidad de ideas o una estrategia de propaganda? La discusión sigue abierta y promete nuevos capítulos en la batalla cultural que impulsa el gobierno.