El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendió el uso de las facultades delegadas y aseguró que “el trabajo está hecho”. Sin embargo, el Gobierno aún no logró consensos para avanzar con otras reformas clave, como la tributaria y la laboral, que siguen trabadas en comisiones.
En paralelo, el clima con los gobernadores se deteriora. La mayoría rechazó la invitación a la vigilia del 9 de julio en Tucumán y presiona por una mayor coparticipación de recursos. Sin facultades extraordinarias ni respaldo territorial, Milei deberá reconfigurar su estrategia para sostener su programa en un escenario político cada vez más adverso.