Según técnicos de la empresa transportista, el humo generado por el fuego obligó a cortar la línea como medida preventiva, debido a la proximidad del tendido eléctrico —a unos 70 metros de la ruta— y el riesgo de colapso en el suministro. La zona afectada es clave para la distribución energética en el este tucumano.
El MPF reiteró que las quemas de cañaverales y pastizales constituyen delitos ambientales que comprometen la salud pública, la seguridad vial y el funcionamiento de servicios esenciales. En este caso, el foco ígneo no solo puso en riesgo la infraestructura eléctrica, sino que también activó protocolos de emergencia por posible propagación hacia zonas habitadas.
La investigación busca identificar a los responsables del incendio, que podría encuadrarse en figuras penales vinculadas a daño agravado y atentado contra la seguridad pública. El hecho se suma a una serie de episodios similares registrados en las últimas semanas, que ya generaron más de 20 causas judiciales en el este provincial.