El gobernador Osvaldo Jaldo dispuso la suspensión del dictado de clases en toda la provincia hasta el viernes, medida que alcanza a todos los niveles y sectores, tanto público como privado. Según la resolución 472/5, el objetivo es resguardar la integridad de alumnos, docentes y personal auxiliar y evaluar el estado de los edificios y caminos antes del regreso a clases previsto para el lunes 16.
Entre los establecimientos que funcionan como refugios se encuentran escuelas de Graneros, La Cocha, Leales, Alberdi, Río Chico, Simoca, Bella Vista, La Invernada, El Sacrificio, Los Guayacanes, Taco Ralo y Monteagudo. Varias de ellas brindan además asistencia alimentaria y contención social a las familias damnificadas.
La estrategia oficial combina la asistencia inmediata a los afectados con el mantenimiento de la infraestructura escolar. El restablecimiento de la normalidad dependerá de la evolución del clima y de las reparaciones en curso, mientras las escuelas continúan siendo un sostén clave para las comunidades más golpeadas por el temporal.