Según la agencia Reuters, funcionarios norteamericanos advirtieron que “todas las señales indican que un ataque estadounidense es inminente”, pese a que Trump había declarado que la postura de su gobierno sería observar el proceso.
La situación se complejizó aún más con la evacuación parcial de la base estadounidense de Al Udeid en Qatar, la más importante de la región, como medida preventiva. El antecedente inmediato se remonta a mediados de 2025, cuando Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes y Teherán respondió con misiles contra esa misma base.
La reunión de la ONU busca aportar claridad sobre la crisis y evaluar posibles pasos diplomáticos, en un contexto de creciente incertidumbre en Oriente Medio y de riesgo de un nuevo enfrentamiento abierto entre Irán y Estados Unidos.