
El gobierno de Estados Unidos anunció la suspensión de la emisión de visas de inmigrante para ciudadanos de Colombia, una decisión que comenzará a aplicarse desde la próxima semana y que se enmarca en una política más estricta en materia migratoria. La medida fue confirmada por el Departamento de Estado y tendrá carácter indefinido mientras se revisan los criterios de elegibilidad y los mecanismos de control.
La disposición afecta únicamente a los visados que permiten residir de manera permanente en territorio estadounidense, ya sea por reunificación familiar, empleo o programas especiales de residencia. En cambio, las visas de no inmigrante —como turismo, estudio, intercambio académico o trabajos temporales— continuarán tramitándose con normalidad.
Según explicaron las autoridades norteamericanas, la medida busca reforzar los controles y evitar el ingreso de personas que podrían depender de beneficios sociales en Estados Unidos. La administración Trump viene aplicando desde hace meses un endurecimiento de las políticas migratorias, habilitando a los consulados a negar visas en función de factores como la situación económica, edad, estado de salud, nivel de inglés y perspectivas laborales de los solicitantes.
Colombia no es el único país alcanzado por la suspensión. La decisión involucra a ciudadanos de 75 naciones, entre ellas Brasil, Cuba, Guatemala, Haití, Nicaragua y Uruguay, además de países de otras regiones como Rusia, Irán, Irak, Afganistán, Egipto, Nigeria, Somalia, Marruecos y Yemen. La lista completa no fue difundida oficialmente, pero forma parte de una revisión global de los procesos migratorios.
Por el momento, la suspensión no tiene fecha de finalización. El Gobierno estadounidense aclaró que la medida se mantendrá mientras se evalúan los procedimientos de control y verificación, dejando abierta la posibilidad de ajustes o levantamientos parciales en el futuro.
Con esta decisión, Washington redefine su política migratoria y genera incertidumbre entre miles de colombianos que aspiraban a obtener residencia permanente en Estados Unidos.




