La aclaración surge luego de que trascendiera que el Tesoro estadounidense, bajo la gestión de Scott Bessent, vendió DEGs por u$s 808 millones a la Argentina el pasado 29 de enero, operación que permitió cubrir casi en su totalidad el vencimiento de intereses de u$s 833 millones con el FMI del 1 de febrero.
Caputo también respondió a las críticas de Domingo Cavallo sobre el esquema cambiario, asegurando que “el asunto cambiario ya no es un tema”. Además, adjudicó la persistencia de la inflación y del riesgo país al denominado “riesgo kuka”, en referencia a intentos de desestabilización durante 2025: “Fue un muy buen año en términos de crecimiento, pero podríamos haber crecido en torno al 7%. Hubo un nuevo escalón inflacionario que aún estamos pagando”.
La operación con DEGs marca la tercera asistencia de Bessent en tres meses. En octubre pasado, Argentina recibió u$s 1.185 millones para pagar al FMI, y previamente se había habilitado el uso de u$s 2.500 millones del swap de monedas, que luego se canceló mediante deuda con el Banco de Pagos Internacionales (BIS), evitando una devaluación que parecía inminente.
Con esta aclaración, el Gobierno busca despejar dudas sobre la naturaleza de la operación y remarcar que no se trata de nueva deuda, sino de un mecanismo técnico para cumplir con los compromisos internacionales sin afectar de manera significativa las reservas del Banco Central.