El ministro de Economía, Luis Caputo, justificó la postergación de la nueva fórmula: “El cambio debía realizarse una vez terminado el proceso de desinflación”. Según explicó, hubo diferencias con Lavagna sobre el momento adecuado para avanzar con la modificación.
Consultoras privadas estimaron cifras algo menores, entre 2,2% y 2,6%, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta una tendencia descendente en los próximos meses, con una inflación esperada de 2,1% en febrero, 2,2% en marzo y una baja gradual hasta 1,5% en julio.
El informe del Indec confirma que la inflación sigue firme, con fuerte impacto en alimentos y servicios, y mantiene abierto el debate sobre la necesidad de actualizar la metodología de cálculo para reflejar mejor el peso de los consumos actuales.