A dos décadas del crimen de Paulina Lebbos, la causa suma un nuevo giro. Su amiga íntima y compañera en la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UNT, Virginia Nazarena Mercado, admitirá su responsabilidad por encubrimiento en una audiencia clave fijada para mañana a las 8 de la mañana en la Sala IV de la Cámara Penal Conclusional, a cargo del juez Patricio Prado.
Mercado fue la última persona cercana que vio con vida a Paulina aquella madrugada antes de ser asesinada. Según un documento judicial al que accedió el periodista José Inesta (TN), la defensa de Mercado acordó un juicio abreviado con el Ministerio Público Fiscal, lo que le permitirá evitar el banquillo en un proceso oral y público.
El padre de la víctima, Alberto Lebbos, fue convocado a la audiencia y tendrá la oportunidad de enfrentar nuevamente a quien compartía la intimidad de su hija.
Contradicciones que derivaron en la imputación
La situación de Mercado cambió tras el juicio de 2018-2019, cuando el tribunal integrado por Dante Ibáñez, Carlos Caramuti y Rafael Macoritto ordenó que se la investigara por inconsistencias en su relato.
Entre las contradicciones señaladas figuran:
El “Remís Bordó”, un vehículo no registrado que tomaron aquella noche, cuyo chofer nunca pudo identificar con claridad.
La “amnesia” sobre César Soto, pareja de Paulina, a quien dijo “no conocer” pese a haber admitido previamente episodios de violencia de género y amenazas.
Un careo con su hermana Jimena, donde negó hechos que ella sí confirmó ante los jueces.
Vacíos en su relato sobre lo ocurrido dentro del boliche Gitana, donde ambas estuvieron antes de la desaparición.
En varias instancias, Mercado respondió con un reiterado “no recuerdo”, lo que alimentó las sospechas de un posible pacto de silencio.
La audiencia de mañana podría marcar un nuevo capítulo en el largo camino judicial del caso, con la confesión de encubrimiento por parte de quien fue considerada durante años la “testigo clave” en el crimen de Paulina Lebbos.