El Gobierno aseguró que el Sistema de Inteligencia Nacional monitoreará de forma permanente la evolución de los acontecimientos para detectar posibles amenazas, reafirmando su “compromiso indeclinable con la defensa de la vida, la libertad y el orden constitucional”.
En paralelo, la Cancillería argentina expresó su apoyo a las acciones conjuntas de Estados Unidos e Israel “destinadas a neutralizar la amenaza que el régimen de la República Islámica de Irán representa para la estabilidad internacional”. Asimismo, condenó “enérgicamente los ataques perpetrados por el régimen iraní” contra Israel y otros países de la región, incluyendo Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Arabia Saudita y Kuwait.
El comunicado recordó que la Justicia argentina responsabilizó al régimen iraní por el atentado contra la AMIA en 1994, y que existen órdenes de captura internacional vigentes en esa causa. La cartera que conduce Pablo Quirno reafirmó su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia, e informó que la red consular argentina en Medio Oriente permanece en contacto con connacionales ante posibles contingencias.
La decisión de elevar el nivel de seguridad marca un refuerzo preventivo sin precedentes, en un contexto de creciente tensión internacional que impacta directamente en la política interna argentina.