El pollo se consolidó como alternativa económica frente a otras carnes. En 2025, el precio al consumidor aumentó 19%, por debajo de la inflación general y de los incrementos en carne vacuna, lo que permitió sostener el volumen de consumo.
Las exportaciones de carne aviar sumaron 206 mil toneladas, con una leve caída en volumen (-1,8%) pero un aumento en valor (+4,9%) gracias a mejores precios internacionales. Los principales destinos fueron Vietnam, Sudáfrica, Chile, China y la República Democrática del Congo, entre un total de 76 países.
El sector enfrentó un brote de influenza aviar en agosto, que obligó a reacomodar mercados y estrategias, aunque logró mantener su cartera diversificada.
La demanda global de proteínas animales abre oportunidades para ampliar exportaciones, especialmente en Asia y África. Sin embargo, el sector deberá reforzar controles sanitarios y mejorar la logística para sostener su competitividad.
En el plano interno, la estabilidad del consumo y el rol del pollo como proteína accesible constituyen pilares que permiten a la cadena avícola proyectar crecimiento y consolidar su presencia tanto en el mercado local como en el internacional.