"Se utilizan noticias falsas para manipular los mercados financieros y petroleros y escapar del atolladero en el que se encuentran atrapados Estados Unidos e Israel".
A pesar del desmentido oficial de Teherán, la Casa Blanca insiste en la existencia de canales abiertos. Trump subió la apuesta desde Palm Beach, mencionando que figuras de su confianza como Steve Witkoff y Jared Kushner habrían mantenido diálogos con un líder iraní de alto rango, aclarando que no se trata del ayatollah Mojtaba Khamenei.
Esta versión encuentra eco en reportes de la prensa israelí, que señalan a Qatar y Turquía como los puentes de comunicación. Incluso el primer ministro británico, Keir Starmer, intervino ante su Parlamento afirmando tener conocimiento de estos acercamientos. Mientras tanto, Teherán se mantiene en su posición de exigir un "castigo total y ejemplar para los agresores", dejando claro que la brecha entre la realidad financiera de Nueva York y la realidad política del Golfo sigue siendo profunda.