Desde la CAME señalaron que en las pymes todavía no se generalizan las ventas en 12 cuotas sin interés porque no existe un programa específico como Cuota Simple. “Son acciones particulares, no colectivas”, aclararon.
Aun con la baja de tasas, el costo financiero sigue siendo elevado, en torno al 30%, lo que reduce los márgenes de ganancia. “Estamos yendo a un escenario de márgenes más acotados”, remarcaron fuentes de la entidad.
El relanzamiento de las cuotas sin interés aparece como un intento de sostener la actividad en un mercado golpeado por la pérdida del poder adquisitivo y el aumento de la morosidad, aunque los empresarios advierten que la medida es apenas un paliativo frente a una crisis de consumo que no cede.