fue de menor a mayor: sufrió en el arranque, golpeó en momentos clave y terminó imponiendo condiciones con claridad en el segundo tiempo. Con este triunfo, suma dos victorias en dos partidos —venía de vencer a Universidad Católica de Chile— y lidera su zona con autoridad, mientras que el conjunto ecuatoriano sigue sin puntos.
El inicio mostró a un Boca impreciso y a una visita que avisó primero. A los 7 minutos, Darío Benedetto exigió con un remate cruzado que controló Agustín Marchesín, quien minutos después, a los 12, debió abandonar el campo lesionado en la rodilla derecha, en una imagen que encendió las alarmas.
A partir de allí, el “Xeneize” comenzó a acomodarse. Miguel Merentiel tuvo la primera clara a los 16 minutos con un zurdazo que pasó cerca, y volvió a ser protagonista a los 33, cuando asistió a Santiago Ascacibar, aunque su definición careció de potencia.
El quiebre llegó a los 38 minutos: un preciso centro de Lautaro Blanco encontró la cabeza de Lautaro Di Lollo, que marcó el 1-0 y le dio tranquilidad al local antes del descanso.
En el segundo tiempo, Boca cambió la cara y fue claramente superior. Con más intensidad, presión alta y profundidad por las bandas, empezó a inclinar la cancha. A los 4 minutos, Merentiel volvió a avisar tras un pase de Milton Delgado, y a los 11, Ascacibar intentó una chilena tras un envío de Leandro Paredes.
El dominio se transformó en gol a los 36 minutos: otra vez Blanco desbordó por izquierda y asistió a Ascacibar, que de cabeza puso el 2-0 y empezó a liquidar la historia.
Ya en tiempo de descuento, a los 48, Ander Herrera coronó la noche con un remate bajo desde la frontal que se metió junto al palo y selló la goleada.
Boca terminó floreándose ante su gente, con una actuación que combina eficacia, carácter y crecimiento colectivo. En la próxima fecha visitará a Cruzeiro el martes 28 de abril, mientras que Barcelona recibirá a Universidad Católica.