La primera mitad dejó apenas un par de situaciones claras: un remate de Leandro Díaz para el local y un mano a mano de Oviedo para la visita, bien resuelto por Tomás Ingolotti. El resto fue un trámite interrumpido, con roces, protestas y un clima pesado que terminó contagiando el juego.
En el complemento, Tigre mostró su mejor pasaje del partido con algo más de presencia en campo rival, especialmente a través de las pelotas paradas de Gonzalo “Pity” Martínez, que exigieron respuestas del arquero y hasta el travesaño. Atlético, en cambio, fue perdiendo terreno y dependió más de aguantar que de proponer.
Sobre el cierre, el equipo tucumano llegó a convertir por intermedio de Díaz, pero la jugada fue anulada por posición adelantada. Fue la última acción de un encuentro que nunca terminó de despegar y que dejó una sensación clara: el punto no alcanza.
Con este resultado, Atlético Tucumán suma 10 unidades y se ubica en la 13ª posición de la Zona B, cada vez más lejos de la zona de clasificación y con una racha que preocupa: apenas 5 puntos de los últimos 24 disputados. En la próxima fecha deberá visitar a Argentinos Juniors, con la obligación de reaccionar si quiere evitar que el torneo se le siga escapando