El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sumó este jueves testimonios clave. Carlos Cassinelli, director de Medicina Legal de la Policía Científica bonaerense, declaró que el exfutbolista presentó un “edema generalizado” y un “falso hongo de espuma” en la boca, lo que podría estar vinculado a una insuficiencia cardíaca. El perito forense, que participó de la autopsia, aseguró además que el astro agonizó durante unas 12 horas y que el fallecimiento se produjo entre las 9 y las 12 del mediodía del 25 de noviembre de 2020. “Es lo que interpretamos nosotros”, señaló.
Luego fue el turno de Flavio Tunessi, traumatólogo de Gimnasia y Esgrima La Plata, quien recordó el delicado estado de salud de Maradona durante el homenaje por su cumpleaños número 60. “Tapia y Tinelli lo vieron desganado. No se lo vio bien en la cancha. Todo el mundo lo vio mal”, relató. Tunessi explicó que gestionó su internación en la clínica Ipensa y que Leopoldo Luque le aseguró haberlo operado junto a un equipo de cinco cirujanos. Los fiscales exhibieron un audio del neurocirujano en el que afirmaba: “Quédate tranquilo, que salió todo bien. Lo operé yo con otros cinco cirujanos, todos de renombre”.
La Fiscalía, encabezada por Patricio Ferrari y Cosme Irribarren, sostiene que Maradona no murió de manera súbita, sino tras un proceso de deterioro progresivo sin controles médicos adecuados. Esa hipótesis refuerza la acusación contra los siete profesionales imputados por homicidio con dolo eventual: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la doctora Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.
El proceso judicial busca determinar responsabilidades en torno a la atención que recibió el ídolo en sus últimos días, en un caso que conmueve al país y que mantiene en el centro del debate la calidad de los cuidados médicos brindados a Maradona.