Según los impugnantes, la norma establece un límite de dos períodos consecutivos para las máximas autoridades universitarias. “La Asamblea Universitaria decidió expresamente impedir un tercer mandato consecutivo”, remarcaron en la presentación, en la que además invocaron el principio jurídico “in claris non fit interpretatio” para sostener que no corresponde reinterpretar una disposición clara.
El planteo también advierte que permitir la candidatura de Pagani afectaría el principio republicano y las reglas de alternancia institucional, al favorecer la concentración prolongada del poder. La controversia ya había llegado a la Justicia Federal, donde el juez Guillermo Díaz Martínez desestimó una acción declarativa de certeza por considerar que se trataba de un caso hipotético. Sin embargo, tras la inscripción oficial de la candidatura, los decanos apelaron la resolución ante la Cámara Federal.
En paralelo, Casas solicitó la habilitación de días y horas inhábiles para acelerar el tratamiento de los recursos pendientes, advirtiendo que la definición debe darse antes del 14 de mayo, fecha prevista para la oficialización de fórmulas. “Solo con la habilitación de días y horas inhábiles se podrá evitar el daño irreparable para mis mandantes y para la UNT”, señaló en su escrito.
La Junta Electoral deberá resolver ahora si oficializa o no la fórmula de Pagani, mientras el conflicto continúa en el plano judicial y amenaza con marcar un precedente en la interpretación del Estatuto universitario.