El brote de la variante Andes del hantavirus en alta mar ya dejó seis casos confirmados y dos sospechosos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) señalaron que esta variante es la única documentada con transmisión de persona a persona, afectando principalmente a quienes compartían camarote.
Hasta el momento se registraron tres muertes: un ciudadano neerlandés, su esposa —fallecida tras ser evacuada a Sudáfrica— y una pasajera alemana que murió a bordo el 2 de mayo. El crucero, que zarpó de Ushuaia el 1 de abril, se dirige al puerto de Granadilla, en Tenerife, donde se prevé que atraque la madrugada del domingo para iniciar una evacuación controlada.
Las autoridades españolas coordinarán la repatriación de ciudadanos de ocho países, mientras la Unión Europea puso a disposición aviones adicionales para facilitar el operativo. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aclaró que “esto no es otro COVID” y que el riesgo público sigue siendo bajo, aunque las medidas de cuarentena se mantendrán estrictas.
La investigación sobre el origen del brote continúa con la colaboración de autoridades sanitarias de Argentina y Chile, mientras se refuerza la vigilancia epidemiológica en todos los pasajeros y tripulantes.