En su último Staff Report y en el documento “Temas Seleccionados”, difundidos este viernes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el proceso de llevar la inflación argentina a un solo dígito podría extenderse entre tres y cuatro años adicionales. “El proceso de bajar la inflación de dos o tres dígitos suele ser rápido, pero consolidarla en un solo dígito toma en promedio entre tres y cuatro años”, señaló el organismo.
La evaluación contrasta con las proyecciones del presidente Javier Milei, quien había anticipado que el índice comenzaría con cero a partir de agosto. El FMI, en cambio, consideró que el dólar aún no está en equilibrio y recomendó avanzar hacia un esquema de metas de inflación (“inflation targeting”) acompañado de mayor flexibilidad cambiaria.
El informe también subrayó la necesidad de fortalecer la acumulación de reservas internacionales, que hoy cubren apenas el 38% de la métrica adecuada, mientras que la deuda externa equivale al 197% de las exportaciones. El organismo alertó sobre el riesgo del “mal holandés”, fenómeno que puede afectar la competitividad industrial ante un fuerte ingreso de divisas por exportaciones de energía y minería.
En paralelo, el FMI volvió a pronunciarse a favor de eliminar gradualmente las retenciones al agro, estimando que su eliminación total podría aumentar un 10% las exportaciones de granos y oleaginosas, con un aporte adicional de US$5.000 millones anuales y un incremento del 0,4% del PBI.
El organismo también marcó diferencias con la estrategia monetaria actual, al advertir que mantener metas rígidas sobre agregados monetarios en un contexto de inflación elevada genera volatilidad en tasas de interés y actividad. Por eso, recomendó avanzar hacia un régimen sustentado en la tasa de referencia.
En materia tributaria, el FMI propuso una reforma integral del sistema impositivo argentino, al que calificó de complejo y distorsivo, con más de 155 impuestos. Entre las medidas sugeridas figuran:
Ampliar la base del Impuesto a las Ganancias para que tribute al menos el 20% de los trabajadores formales.
Revisar el Monotributo para evitar distorsiones.
Establecer una alícuota corporativa plana del 30%.
Eliminar exenciones y unificar alícuotas del IVA.
Avanzar en una reforma fiscal provincial que reemplace Ingresos Brutos por un IVA dual provincial-federal en un plazo de diez años.
Según las estimaciones del organismo, una reforma integral podría generar recursos adicionales equivalentes al 3,3% del PBI.