“Estamos en una serenata, somos serenateños”, dijeron entre ellos. La ocurrencia quedó para siempre y terminó convirtiéndose en una marca registrada.
A lo largo de su carrera compartieron escenario con figuras como el Chaqueño Palavecino, Sergio Galleguillo, Las Voces de Orán, Los Chacos y Coroico, además de recorrer numerosos escenarios de Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Catamarca, La Rioja, Santa Fe, Buenos Aires, Chaco y Chile.
Lejos de cualquier nostalgia, ambos coinciden en que el folklore atraviesa un gran presente.
“Está más vivo que nunca”, sostuvo Miguel. “Los medios ayudan mucho, apoyan a los artistas jóvenes y también a quienes llevamos años en esto. Además, la tecnología permite que hoy te escuchen desde cualquier parte del mundo”.
Entre tantas historias, hay una canción que ocupa un lugar especial en la vida de Los Serenateños.
Se trata de “Caballo Negro”, una zamba que terminó convirtiéndose en uno de los temas más representativos del grupo y en una de las composiciones más queridas por el público.
Miguel la escribió cuando tenía apenas 17 o 18 años, inspirado por la muerte de su padre. Durante mucho tiempo la interpretó en reuniones y peñas, sin imaginar el recorrido que tendría más adelante.
La oportunidad de grabarla surgió casi por casualidad. Mientras preparaban uno de sus discos, una de las canciones seleccionadas fue descartada por el productor y debió ser reemplazada.
“Nos dijo que buscáramos otra canción para completar el disco. Entonces Ariel me dijo: ‘¿Y por qué no grabamos la zamba que vos le escribiste al papá?’. A la gente le gustaba mucho cuando la cantábamos”, recordó Miguel.
“Para mí era una canción simple porque yo solamente había escrito en un papel lo que me había pasado”, agregó.
Lo que ocurrió después sorprendió incluso a sus propios autores. En cada presentación comenzaban a escuchar el mismo pedido del público. “Cantá Caballo Negro”.
La particularidad era que ese no era el nombre original de la obra. “La zamba se llamaba ‘Zamba para un padre’, pero la gente empezó a pedirla como ‘Caballo Negro’. Así quedó para siempre”, explicó.
Con el tiempo se transformó en una de las canciones más emblemáticas de Los Serenateños y en una pieza infaltable en cada presentación. Su impacto fue tan importante que incluso ganó una votación organizada por Radio Nacional para elegir la canción preferida por los oyentes en vísperas del Día del Padre.
Como toda carrera artística, la de Los Serenateños también está llena de sacrificios y anécdotas que hoy forman parte de su historia.
Una de las más recordadas ocurrió durante una visita a Cosquín. Tras una presentación organizada por Radio Nacional, descubrieron que no tenían alojamiento disponible y terminaron pasando la noche a la orilla del río.
“Cuando amanecimos vimos que había muchísima gente igual que nosotros. El río Cosquín tenía más hospedaje que la villa”, recordaron entre risas.
Son recuerdos que reflejan los esfuerzos de una carrera construida paso a paso. “Han sido días de sol, días lluviosos, alegrías, sufrimientos, primaveras e inviernos. Treinta años caminando y llevando nuestra música desde que salíamos de la casa paterna para ir a cantar donde nos llamaran”, resumió Miguel.
La charla también dejó una definición que resume la relación de los hermanos con la música y con el folklore. Consultado sobre si actualmente se puede vivir del arte, Miguel respondió sin rodeos: “Mi carrera, mi trabajo, mi guitarra, mi música y hasta el buzo que tengo puesto los he comprado con la guitarra. Está todo dicho”.
Actualmente, Los Serenateños comparten escenario junto a Daniel Lizárraga en percusión y Leonardo Heredia en bajo, músicos que se convirtieron en piezas fundamentales de esta etapa y que también formarán parte de la gran celebración aniversario.
La cita será el próximo 7 de junio desde el mediodía en el salón El Cardón, ubicado en El Corte de Alderetes.
Lejos de pensar en un simple recital, Ariel y Miguel imaginan una jornada para reencontrarse con amigos, colegas y seguidores que los acompañaron a lo largo de estos 30 años. “Queremos tirar la casa por la ventana”, aseguró Miguel.
La cartelera estará integrada por
Los Romanceros,
Carpero,
Iara Santos,
Nacho Cuéllar,
Lautaro Rocha,
Gabriel Sánchez y la academia folclórica
Espíritu de la Danza, además de otras sorpresas preparadas especialmente para la ocasión.
El evento contará con sonido profesional, pantalla gigante y todas las comodidades necesarias para que el público disfrute de una verdadera fiesta popular.
“Queremos que la gente llegue temprano, que venga a compartir con nosotros, a recordar tantos años, a sacarse fotos y a vivir una fiesta que seguramente va a quedar en el recuerdo”, señalaron.
Las entradas anticipadas pueden adquirirse comunicándose al
381 547-2154 o en el miniservice El Lacho, ubicado en calle
Torquins 790 de Lastenia.
Quienes deseen seguir las novedades del grupo pueden encontrarlos en Facebook como Los Serenateños de Tucumán, en Instagram como
@losserenate_os y en Spotify como Los Serenateños de Miguel Castillo.
Treinta años después de aquellos comienzos en Lastenia, Ariel y Miguel Castillo siguen recorriendo el camino que eligieron de jóvenes: el de la música. Con la guitarra como compañera inseparable, con canciones que forman parte del repertorio popular y con el respaldo de un público que los acompañó en cada etapa, Los Serenateños llegarán al 7 de junio para celebrar mucho más que un aniversario. Celebrarán una historia construida canción tras canción, escenario tras escenario, junto a la gente que los convirtió en una de las expresiones más queridas del folklore tucumano.